Tienes que estar bien hidratado para afrontar una sesión de entrenamiento o una competición. Es fundamental beber con regularidad durante las sesiones intensas y cuando hace calor o mucho frío.
Cuando se practica deporte de forma habitual, la ingesta de agua es fundamental y debe gestionarse bien. Una mala hidratación puede perjudicar el estado de alerta y la concentración y, sobre todo, obstaculizar el rendimiento y afectar negativamente a los resultados deportivos. Los deportistas que empiezan a entrenar bien hidratados disfrutan de dos ventajas: una temperatura corporal más baja y una frecuencia cardíaca reducida.
Después de una intensa sesión de entrenamiento o una competición, es fundamental rehidratarse bien para restablecer los niveles de agua y facilitar la eliminación de residuos.
Crear una cuenta tiene muchas ventajas
Consulta y sigue tus pedidos
Guarda y edita tu información personal
Compra más rápido
Benefíciate de servicios adicionales
Estamos comprometidos en preservar la confidencialidad de toda tu información personal y nunca a comunicarla a un tercero