Sin doping
El dopaje se define como una o varias violaciones de las reglas antidopajes enunciadas en el código mundial antidopaje que data de marzo del 2003.
Este código lista las sustancias cuya utilización puede ser peligrosa para los deportistas, así como los actos que constituyen o llevan a conductas dopantes, tanto para los deportistas como para los miembros de su entorno.
¡La utilización de sustancias dopantes comporta peligros para los deportistas!
Ciertos productos (cocaína, éxtasis, heroína, etc.) acarrean una gran dependencia física y/o psíquica entre sus consumidores. Otros son medicamentos (EPO, hormona de crecimiento, insulina, etc.) cuyo consumo abusivo y/o el no seguimiento de las indicaciones de base son causa de efectos secundarios negativos para el organismo.
Unos ejemplos
Los esteroides andrógenos y otros anabolizantes: tienen efectos masculinizantes en la mujer (virilización) y pueden acarrear trastornos de la libido, agresividad, roturas tendinosas, etc.
Las hormonas peptídicas y asimiladas: su utilización acarrea una desregulación fisiológica interna con consecuencias nefastas a corto y largo plazo.
Los diuréticos: acarrean un estado de deshidratación.
La lucha contra el dopaje pretende ante todo proteger la salud de los deportistas. Se trata de prevenirlos de los peligros a los que se exponen, a corto, medio y largo plazo, en cuanto a la toma de productos dopantes.
Tal como se ha dicho antes, estas sustancias pueden acarrear ciertas perturbaciones importantes del organismo, como trastornos cardiovasculares, desarreglos hormonales, etc. y se crea una clase de dependencia del organismo con relación a los productos consumidos.
Luchar contra el dopaje significa también mantener una cierta ética deportiva. El deporte comporta valores éticos, culturales y sociales. Es una herramienta de educación, de socialización y de integración.
Pero los intereses económicos asociados a una fuerte mediatización, invaden cada vez más la práctica deportiva y ejercen presiones nada despreciables sobre los deportistas, tanto los de alto nivel como los que desean sencillamente «hacer como los mejores».
Las razones que empujan a los deportistas a doparse: